El Tribunal Superior de Libia confirmó hoy la pena de muerte para las cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino acusados de infectar con el virus del sida a más de 400 niños libios, informó hoy la radio estatal búlgara.
El tribunal entendió que los acusados habían actuado en forma intencional, desestimando las versiones de los peritos, que habían considerado que la infección de sida en el hospital se debió a las malas condiciones higiénicas del lugar.
El proceso contra las enfermeras y el médico desató la indignación internacional. La defensa contaba con el apoyo de Estados Unidos y la Unión Europea.
El presidente estadounidense, George W. Bush, que apostó por el acercamiento de Washington a Libia, manifestó recientemente en una visita a Bulgaria su " fuerte respaldo" a la puesta en libertad de las enfermeras.
El ministro de Exteriores alemán, Frank Walter Steinmeier, visitó hace un mes a los acusados en prisión y pidió al gobierno libanés su rápida puesta en libertad.
Las enfermeras y el médico fueron condenados a muerte por primera vez en mayo de 2004, una sentencia confirmada en diciembre de 2006 y nuevamente apelada.