(...)Hay muchos motivos y cada uno elige los suyos. En un principio le tenía
simpatía, pero al ir cruzándome accidentalmente con su legado mas dudoso he ido
ganando rechazo por ella. Sin desmerecer sus aportes, casi siempre oportunos y
combativos en un ambiente hostil a las ideas de la libertad, encontrar ciertos
escritos desconcertantes hace necesario plantear si en el caso se trata de
opiniones aisladas sobre temas políticos, o pilares filosóficos de su doctrina.
Véase este fragmento de entrevista. Le preguntan "Qué piensa sobre la muerte de
inocentes en la guerra?.", a lo que responde:
"En una guerra la mayoría de la gente suele ser inocente. Pero si por descuido,
ignorancia, o incapacidad no han podido eliminar un gobierno malo y establecer
uno mejor, deben pagar el precio por los pecados de su gobierno, como nosotros
pagamos por los del nuestro. Y quienes apoyan al gobierno merecen lo que merece
su gobierno. Nuestra única preocupación debe ser quién inició la guerra. Dicho
país ya no tiene “derechos†ya que se ha colocado fuera del principio del
derecho (1972)."
Como si pagar por los pecados del propio gobierno no fuera suficiente castigo,
¿encima se debe pagar doblemente con el castigo de otro?. Parecería una
aplicación del principio del sentido común según el cual "el que paga mal, paga
dos veces". Ayn Rand no llegó a verlo en el conflicto que hoy tiene resonancia,
pero podría tener alguna actualidad en Vietnam. ¿Qué pasa si el país extranjero
que nos hace pagar los pecados de nuestro mal gobierno, es el que instituyó y
proveyó a ese mal gobierno, y es además el que luego unilateralmente nos ataca,
iniciando así la guerra? Aparte, cuál es el "precio" que tienen que pagar por su
mal gobierno? Sin "precio", siguiendo tan descuidada doctrina, en un ejemplo
práctico Gran Bretaña habría estado justificado de bombardear civiles en Buenos
Aires, Rosario o Córdoba que no pudieron, por "descuido, ignorancia, o
incapacidad", eliminar a su mal gobierno, aunque el conflicto principal se
desarrollara a miles de kilómetros al sur.
Lo de Ayn Rand puede haber sido una confusión o una expresión aislada, pero lo
de sus seguidores no es una equivocación, sino una firme convicción. El que pone
en duda estos asertos o critica la política exterior de 2 países en particular,
es pacifista y está con el Mal. Es que hay fascistas buenos y malos.(...)