Estimados amigos. Ante la desolación cierta que nos produce la ausencia ya prolongada y quien sabe si definitiva de nuestro gran baluarte Meslier, no podemos sino lamentarnos...y tal vez hacer una foro-moviola con sus mejores jugadas, je, je, los viejos rockeros nunca mueren...
Allá va para volver a ilusionar a los que le conocieron y deleite de los que no:
Enviado por meslier desde España el día 27 de Marzo de 2006 a las 21:53 “Mire, entré en este hilo con...â€
Nada de eso. Entraste en este hilo para defender “los logros de octubreâ€. Para ello iniciaste la diatriba con una cita de Deutscher presuntamente repleta de ataques “ad hominem†contra mí, ataques que agradezco por venir de Deutscher y por venir de ti, que con tu alusión a “los logros de octubre†te calificas a ti mismo más que suficientemente y despejas toda duda de por dónde te mueves. Y digo “presuntamente†porque un ataque de Deutscher o de un defensor de los “logros de octubre†es uno de los mejores elogios que se le pueden dirigir a cualquiera, de forma que el amago de ataque queda en apología, apología que tú me diriges y que, como bien nacido, reconozco aunque no pueda corresponder, puesto que tú no lo mereces (de momento; quizá con el tiempo...).
Dices que entraste “en este hilo con una cita de Deutscher, nada sospechoso de estalinismoâ€. Cierto, Deutscher no es sospechoso de estalinismo, es muy sospechoso..., vamos, esto es retórica, nada de sospechoso, sino claramente apologista de Trotsky. Pues bien, de los tres asesinos de la trilogía de Volkogonov resulta que Trotsky fue tan vesánico como Lenin o Stalin y, en cuanto a propósitos explícitos, fue el peor. Tanto que facilitó la tarea de Stalin a la hora de marginarlo, aliado primero al despreciable Grigori y su compadre de la barbita y luego al “lindo†Nicolai, y me permito recordar por qué digo “despreciable Grigoriâ€: es porque recuerdo como hubo que arrastrarlo llorando a lágrima viva para matarlo después de sus incontables asesinatos y múltiples “claudicacionesâ€. Como digo, las feroces propuestas del sanguinario aventurero judío de Yakovka le permitieron a Stalin pasar por “moderado†entre aquellas fieras y más bien inclinado a ahorrar baños de sangre, terror y opresión. Stalin mentía, es cierto, pero así pasaron las cosas. Así que tú entraste en el hilo con mal pie, con pie verdaderamente malo. Era una entrada que podía engañar a los espectadores de televisión y lectores de periódicos, los que leen eso de “nada sospechoso de estalinismo†y creen que tú, Kamerad, as dicho algo atendible, pero no a mí, Kamerad, que sé lo que vale tu Deutscher- Trotsky.
Enviado por meslier desde España el día 27 de Marzo de 2006 a las 21:55
Me dices, Kamerad, que "Stalin sólo merece desprecio por sus crímenes y por tirar por la bordea los principios más básicos del comunismo". Oye, Kamerad, te podías haber quedado en "Stalin sólo merece desprecio por sus crímenes" y a lo mejor se lo colabas a alguno. Pero te traiciona la necesidad, de la que haces vicio, y no puedes dejar de añadir "por tirar por la bordea los principios más básicos del comunismo". Stalin no tiró por la borda los "principios básicos del comunismo" porque no ha habido un solo ejemplo en la historia en la que el intento (siempre intento, siempre fracaso) de edificar esa cosa (el comunismo, que dices tú, Kamerad), y ha habido muchos, no haya desembocado en lo mismo. Siempre se repite el mismo esquema criminal, desde Lenin, del que hay para llenar miles de páginas (bueno, no hay que llenarlas, están llenas, en los Archivos Lenin, en el edificio que perteneció al Comité Central del PCUS, en la plaza Staraya, en lo más profundo del sótano, en estanterías especiales y especiales cajas metálicas; miles y miles de documentos manuscritos por el sádico calvo, dignos de Erzbeth Báthory o Gilles de Rais) hasta el muy vivo y temible Kim Jong Il, pasando por Bela Kun, Gomulka, Ceaucescu, Hoxa, Gottwald, Rakosi, Piek, Mao, Saloth Sar, Ho Chi Minh, Fidel Castro, Souvannavong, Mengistu, Castro, Iosif Broz y todos los demás. Ni uno sólo, ni uno medio presentable, ni uno que fuera un tiranuelo de "baja intensidad" (al modo de un Primo de Ribera o un Lázaro Cárdenas). "Los principios más básicos del comunismo" los han establecido los comunistas "realmente existentes" (como gustaba de decir Breznev) y están ahí, perfectamente codificados; ya los he dicho: privación de cualquier derecho político o simplemente social de toda la población del país víctima, incluidos los propios comunistas, dependiente siempre del déspota y con frecuencia asesinados, repito asesinados, en todos y cada uno de esos Estados; las "purgas" son unos de esos "principios más básicos del comunismo" y todos los no comunistas (que fueron siempre la mayoría) situados en el rango de animales a explotar con criterios agropecuarios. Y no hay más, Kamerad. Eso es todo lo que habéis-hemos aportado a la historia humana.
Enviado por meslier desde España el día 27 de Marzo de 2006 a las 21:59
¿Qué hubo terror blanco, sin comillas? Pues claro que lo hubo, y lo hay. ¿Qué yo lo omito? ¡Yo qué lo voy a omitir, Kamerad! Mira, un ejemplo atroz. El "aliado de civilizaciones" de tu compañero de viaje Rodríguez Zapatero, Ali Alata, indonesio, cómplice de uno de los genocidios más horrendos y más ocultados de la historia. Un millón de asesinatos, o más, en pocas semanas, orquestados por Hadji Mohamed Suharto y apoyado por los EEUU para evitar que se alzara con el poder el maoísta secretario general del PKI, Dipa Nusantara Aidit, del que no podía esperarse otra cosa que lo que, en mínima escala (la población de Camboya es unas veinte veces inferior a la de Indonesia) llevó a cabo Saloth Sar en su desdichado País. Así han estado y están muchos desgraciados, entre Suharto y Aidit. ¿Qué se puede esperar de un país putrefacto, como Cuba, cuando caiga el monstruo. Luego diréis que el "capitalismo" trajo lo que se ve venir. Cuba, como la URSS o China no tienen cura. Sólo el tiempo hará algo por remediar lo que hacéis-hemos hecho en esos lugares.
Yo no estoy con "el arma arrojadiza de estalinismo siempre a punto". Aunque sí estoy "sin matices" contra el colectivismo; contra todos los colectivismos. Y no tengo que remontarme a Stalin porque tengo a mano a Castro, a Mugabe, a Hu Jintao, a Tran Duc Luong y a los aspirantes a lo Llamazares, Frutos o Anguita.
Y desde luego que soy anticomunista, Kamerad, sin comillas, pero no absolutista, sino liberal, como Hayek, Ayn Rand o Jean-François Revel, pero esto está por encima de tus entendederas en este momento; como ahora os agarráis a los fondillos de los pantalones de los Rodríguez Zapatero o los Pasqual Maragall habéis sustituido el social-fascismo que atribuíais a los Friedrich Ebert, Gustav Noske o Phillipp Scheidemann por el nuevo fantasma que intentáis vanamente crear: el "ultra-neo-liberalismo depredador y globalizador"
Enviado por meslier desde España el día 27 de Marzo de 2006 a las 22:02
Mi argumento es que los Auschwitz y Vorkutá representan lo mismo, que Naftali Frenkel y Reinhard Hendrich estaban hechos de la misma pasta y que los muchos Llamazares del planeta son tan peligrosos como los Jörg Haider. A usted le parece inaceptable la igualdad entre nacional socialismo y socialismo soviético; a mí me parece evidente. Con una salvedad; el daño hecho por los comunistas ha sido, al día de hoy, mucho mayor, no por más perversos, que en eso se igualan, sino por haber dispuesto de mucho más tiempo y muchas más víctimas potenciales (luego efectivamente liquidadas).
Usted sufre los efectos de una catequesis que le arrasa la mente. La igualdad entre socialismo y fascismo es históricamente rigurosísima. "Ahí" NO "está el importante papel de los comunistas junto con las resistencias nacionales contra el fascismo y el nazismo". Ahí está la alianza de comunistas y nacional-socialistas para repartirse Polonia, ceder los países bálticos a la URSS a cambio de que los nazis mantuvieran una retaguardia segura para aplastar al odiado, por ambos, mundo libre; las campañas de los comunistas europeos para desmoralizar los intentos de resistencia contra el otro socialismo (el "malo", porque perdió) hasta junio de 1941; la entrega de comunistas alemanes a Hitler por los soviéticos para demostrar su "sinceridad" en el contubernio; la devolución a la GESTAPO de los judíos polacos que escapaban hacia el este; la clara conciencia de los gobiernos francés e inglés de que la guerra se iniciaba, NO con una agresión alemana, sino con una agresión germano-soviética y la necesidad en que se vieron de "cerrar los ojos" ante la ofensiva rusa en Polonia y en el Báltico ante la imposibilidad de cumplir plenamente con sus compromisos, que no sólo implicaban defender a Polonia de los Alemanes, sino de cualquier agresor.
Y en cuanto a Cuba planteo que Fidel Castro es el jefe de todos los macarras de la isla y emplea a su "policía" para lo que en todos los países libres es delito: la violencia de proxenetas secuestradores. Y planteo que vende mujeres que prefieren ser vendidas antes que permanecer en aquel infierno. Y planteo que otras prefieren ser comidas por los tiburones, como la madre de Elian, hoy paráclito de la santería, la religión que el Partido Comunista de Cuba ha promocionado desde hace muchos años para comerle terreno a la Iglesia Católica, que podía hacerle sombra y a la que teme y con razón, después del ejemplo polaco.
Que yo sepa, Meslier es un seudónimo, y no sé que haya escrito ningún libro. Me encantaría leer alguno si es que lo ha escrito. Si no quieres desvelar datos sensibles, puedes escribirme a jqwe@hotmail.com
Gracias: yo capté enseguida que la brillantez de su estilo, era propia de un escritor: se lo pregunté, dijo que los escribía, pero que obviamente no me iba a decir sus títulos, por temor a represalias... Pero sí, escribe libros.
No soy conocedor de datos sensibles, tampoco es ni era mi deseo: tan sólo vi que por el talento que expresaba en sus escritos, las investigaciones que sacaba, etc, tenía que escribir libros. No me equivoqué.
Yo también querría comprar libros suyos, a lo mejor los compro sin darme cuenta, desde luego si en algún libro percibo la mezcla de vehemencia, talento, datos sumamente exactos, elegancia, etc. pensaré que puede ser Meslier...
Igual que los judíos para los nazis, igual que las víctimas del GULAG, para los comunistas, igual que las víctimas del 11-M para el PSOE... Es muy fácil: hacemos doble bien a la humanidad, eliminamos a 200 descerebrados y nos instalamos en la Moncloa...
Sí, merecemos la muerte como tantos millones de descerebrados, como los de los "vagones-zak", como los de Kolyma, como los de Solovki, como los de Paracuellos. Una cosa es que lo merezcamos y otra que nos dejemos matar, ¡Pelayo vive!