Una de las objeciones que se hacía al proyecto de constitución presentado por la convención era que "no contiene una declaración de derechos". Hamilton responde.
"Se ha observado con razón... que las declaraciones de derechos son originalmente pactos entre los reyes y sus súbditos, disminuciones de la prerrogativa real en favor de fueros, reservas de derechos que no se abandonan al príncipe. De esa índole es la Carta Magna arrancada por los barones, espada en mano, al rey Juan..."
"Es evidente, por lo anterior, que, de acuerdo con su significado primitivo, no tiene aplicación en el caso de las constituciones, las cuales se fundan por hipótesis en el poder del pueblo y se cumplen por sus representantes y servidores inmediatos. Estrictamente hablando, el pueblo no abandona nada en este caso, y como lo retiene todo, no necesita reservarse ningún derecho en particular. 'Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos, con el objeto de asegurar los beneficios de la libertad a nosotros mismos y a nuestros descendientes, estatuimos y sancionamos esta Constitución para los Estados Unidos de América.' Aquí tenemos un reconocimiento de los derechos populares superior" a cualquier otra declaración.
Es peligrosa
"Voy más lejos y afirmo que las declaraciones de derechos, en el sentido y con la amplitud que se pretenden, no sólo son innecesarias en la constitución proyectada, sino que resultarían hasta peligrosas. Contendrían varias excepciones a poderes no concedidos y por ello mismo proporcionarían un pretexto plausible para reclamar más facultades de las que otorgan. ¿Con qué objeto declarar que no se harán cosas que no se está autorizado a efectuar? Por ejemplo: ¿para qué se afirmaría que libertad de la prensa no sufrirá menoscabo, si no se confiere el poder de imponerle restricciones? ...suministraría a los hombres con tendencias usurpadoras, una excusa atendible para reclamar ese poder. Podrían argumentar con cierta apariencia de razón que no se debe imputar a la constitución el absurdo de precaverse contra el abuso de una potestad que no existe y la disposición que prohibe limitar la libertad de la prensa autoriza claramente a inferir la intención de dotar al gobierno nacional de la facultad de prescribir normas apropiadas en el caso de dicha libertad. Esto puede servir de ejemplo de los numerosos asideros que se ofrecerían a la doctrina de los poderes de interpretación si se transige con este imprudente celo en favor de las declaraciones de derechos."
"Lo cierto es... que la Constitución forma por sí misma una declaración de derechos en el sentido verdadero de ésta y para todos los efectos beneficiosos que puede producir." (pp. 238-40)
(Nota aclaratoria: durante la Convención, George Mason, el principal redactor de la Declaración de Derechos del Estado de Virginia, trató de que a la Constitución se le diera como prefacio una Declaración de Derechos, pero no lo logró. Ante las críticas que se hacían a la Constitución presentada y las dificultades para obtener su aprobación, principalmente en Nueva York y Virginia, Madison hizo ver que se podrían hacer reformas a la Constitución una vez aprobada. En 1791 se aprobaron las diez primera enmiendas que son una Declaración de Derechos.)
Publicado por: rafermomah, creía que estabas hablando del piloto de fórmula uno. ya decía yo.
saludos
jejejej rafaaaaaaaaaaaaa tranmision de pensamientooooooooo iba a decir lo mismo...pense ke era el nene mimado ingles de la escuderia Mc Laren jejejejeje
Hamilton era el mas tonto de la clase, lo que pasa es que en esa clase el nivel era muy alto.
De la wiki:
Hamilton believed in the importance of a strong central government, and convinced Congress to use an elastic interpretation of the Constitution to pass far-reaching laws. They included: the funding of the national debt; federal assumption of the state debts; creation of a national bank; and a system of taxes through a tariff on imports and a tax on whiskey that would help pay for it.
(...)
Hamilton was one of the creators of the Federalist party, the first American political party, which he built up using Treasury department patronage, networks of elite leaders, and aggressive newspaper editors he subsidized both through Treasury patronage and by loans from his own pocket.[1] His great political adversary was Thomas Jefferson who, with James Madison, created the opposition party (of several names, now known as the Democratic-Republican Party).
"Hamilton's nationalist and industrializing vision fell out of favor after the election of rival Thomas Jefferson to the presidency in 1800. However, after the War of 1812 showed the need for strong national institutions, his former opponents -- including Madison and Albert Gallatin -- adopted some of his program as they too set up a national bank, tariffs, a national infrastructure, and a standing army and navy."
"He firmly supported government intervention in favor of business, after the manner of Jean-Baptiste Colbert, as early as the fall of 1781.[73].
Hamilton opposed the British ideas of free trade which he believed skewed benefits to colonial/imperial powers, in favor of U.S. protectionism which he believed would help develop the fledgling nation's emerging economy. Henry C. Carey was inspired by his writings. Some say he influenced the ideas and work of German Friedrich List."