Esta manifestación demuestra incontestablemente que el gobierno ha perdido la calle.
El gobierno sólo pudo convocar en su manifestración a algunos de los progres que tienen a sueldo y ni siquiera a todos, acomplejados como están ante la demencia de la política zapateril.
Son ya una inmensa mayoría de votantes socialistas los que han comprendido que ningún gobierno que traicione abiertamente los intereses de su nación puede pretender defender los intereses no ya del pueblo, ni siquiera los de sus propios votantes, la mayoría de los cuales son buena gente a pesar de su ingenuidad y sienten, como no podía ser de otra manera, un profundo respeto y cariño por su país. Y sienten, como se ve en las manifestaciones, que este tampoco es ya su gobierno.