Ellos tienen todo. Tienen la fama, tienen la plata, tienen el poder, tienen la policía, tienen los jueces, tienen el clero, tienen los contactos internacionales, tienen la prensa, tienen los premios, los honores y los elogios, la impunidad y la más impávida desvergüenza.
Ayer, un rey de pacotilla no tuvo empacho en sumarse al coro de los todohabientes para entregar el mayor premio literario de la lengua española -el Cervantes- a un pésimo poeta (ni siquiera llega a ser "pésimo poeta" porque no es poeta en absoluto). Cervantes se hubiera sobresaltado en su tumba si hubiera sabido que un tal Juan Gelman, un bolchevique argentino descarado, recibiría el premio que lleva el ilustre nombre del autor del "Quijote" y eso por haber escrito líneas horrendas a las que abusivamente se denominó "poesías", como ésta que el diario "Clarín" presenta como paradigma de su obra, y que analizaré verso por verso para que se vea el grado de parcialidad y el averno de traición en que ha caído el reyezuelo de España y su comparsa.
El engendro se titula arbitrariamente "Soneto", lo reproduce en éxtasis de admiración el diario "Clarín", (24/4/2008, pag. 43) y su primer "verso" dice así (empezando con minúscula):
"no por declive de tu voz/la leve
"sino por aires a tu alrededor
"de tu mujer bajan mujeres
"señora dulce como un vaca."
Un poeta puede usar una metáfora, permitirse una paradoja, insinuar sobreentendidos, transmutar una palabra en alas de la inspiración, pero lo que no puede es escribir un disparate que no significa nada, trastocar la congruencia, ignorar todo entendimiento aún remoto de las palabras usadas y terminar con una estupidez supina.
Sin embargo, eso es lo que ha hecho ese Gelman en el primer "verso" de este "soneto" que de poesía no tiene nada por ser irremisiblemente prosaico y absurdo. Veamos.
La primera línea usa una palabra que tiene alguna reminiscencia romántica: "leve". Si hubiera escrito esa sola, tal vez la línea se salvaba del más cacofónico ridículo. Pero como la puso después de una barra inexplicable antecedida de un "flatus vocis", la palabra perdió todo su encanto.
"Tu" voz parece que bajara como por un tobogán, pero el autor empieza por negar que ese "declive" tenga algún signficado de manera que la expectativa poética queda suspensa en un vacío de negación. O sea el primer verso no tiene nada que ver con el resto.
El segundo verso entra en materia afirmando que son los "aires a tu alrededor de tu mujer" los que interesan. Craso error gramatical ese de adjudicarle al marido (imaginable) en segunda persona del singular posesivo esos alrededores que o son los de la mujer del mencionado marido o los suyos propios. Debió decir: "aires alrededor de tu mujer" o "aires a tu alrededor junto a tu mujer" o algo parecido pero no esa reiteración de "tus" que son pésimo castellano.
Lo más notable es que en esos aires que no se sabe alrededor de quien están, bajan mujeres aparentemente emanadas de aquella primera mujer que, por causa de esos aires sin atribución comprensible, produce mujeres en catarata. Lo cual la hace merecedora de que Gelman le endilgue el mayor elogio que se le ocurre, o sea, que es "dulce como una vaca".
El segundo "verso" -por llamarlo de alguna manera- dice así:
"pace en mi corazón su yerba dura
"vaca de paz devorando los restos
"que echó la guerra sobre nuestra sombra
"señora dulce de la boca alzada"
A esta altura de la obra no me cabe la menor duda que Gelman está cantando a la vaca o bien a una señora que se parece mucho a una vaca a la cual Gelman considera como el supra summum de la belleza femenina. "Hay gustos que merecen palos" decía el viejo castellano.
Pero aún cantando a la vaca, Gelman insiste en escribir disparates. Puedo aceptar que el corazón de Gelman se compone de pastos duros, como los títeres y los espantapájaros, y que la vaca de sus amores se coma ese pasto duro como si fuera un manjar. Pero lo que no se entiende es que esa vaca a la que atribuye ser pacífica, "devore", como lo hacen las fieras, "los restos que echó la guerra sobre nuestra sombra".
¿Qué restos son esos? ¿Se trata de una vaca carnívora que deja de pacer los pastos duros del corazon de Gelman para "devorar" los cadáveres que dejó la guerra a la sombra de Gelman, sombra que comparte con otros? ¿Cómo puede ser que esa vaca carnívora que devora cadáveres, todavía siga siendo considerada una "señora dulce de la boca alzada" por el devariado "poeta"? Cabe sospechar que los cadáveres que come la vaca están colgados de algun patíbulo pues de otro modo no podría comerlos "a boca alzada". Y es asombroso que Gelman siga enamorado de ese monstruo bovino y la llame "señora dulce" cuando la ve cebarse en los cadáveres colgados de una horca.
Y sigue el "soneto":
"o lastimada por las luces que
"echó la guerra sobre nuestra sombra
"lámina tierna de calor o donde
"se templa el odio o el desprecio que
"echó la guerra sobre nuestra vida
"sobre eso triste/resplandor de vos". FIN
Resulta que la guerra no sólo "echo restos" sobre la sombra de Gelman sino también "luces". Y por último, la guerra echó "odio y desprecio" sobre la vida de Gelman y "sobre ese triste/resplandor de vos." O sea, también sobre el triste/resplandor" de la vaca ( ese "de vos" no es castellano ni nada que se le parezca, señores del premio "Cervantes").
Tal vez la clave del "soneto" esté en que Gelman y la vaca, fundidos el uno en el otro por el amor reciben juntos los restos, las luces, el odio y el desprecio que la guerra produce y por ahí se explica que Gelman esté enamorado de la vaca, le escriba este soneto y que los sesudos señores que otorgan el premio Cervantes, incluido el reyezuelo de pacotilla, conmovidos por el extraño connubio, hayan llegado unánimente a la misma conclusión: Gelman es el mejor poeta de la lengua castellana del año 2008 y merece el galardón que le otorgaron.
Lo curioso es que para la entrega del premio se hayan vestido todos de "jacquet" y efectuado la ceremonia en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. Debieron haber traído la vaca, haberse vestido de "overall", realizado la ceremonia en un establo y mugir sus elogios.
Es claro que Gelman en su discurso de agradecimiento por el inmerecido regalo aprovechó para hacer propaganda marxista con lo cual quedó bien claro por qué le daban el premio. Y el reyezuelo, sin acordarse que su antepasado Luis XVI terminó en la guillotina por condescender con esa clase de gente, sonreía estúpidamente.
Si ese mismo disparate lo hubiera escrito un "derechista" hubiera sido ignorado u objeto de una rechifla. Por ejemplo, si yo hubiera presentado el siguiente poema, a mi juicio mucho mejor que el de Gelman (lo cual no es nada defícil), es eso lo que me hubiera pasado:
"Dulce vaca de hocico en terciopelo
"tu mugido declina con la tarde;
"no eres mujer, más si lo fueras
"tu dulzura sería muy vacuna.
"No muerdas la hierba de los campos
"ni comas restos que queden de la guerra;
"come los hojas en que escriba
"el argentino Gelman sus sandeces.
"Cierra los ojos. No dejes que la luz
"del cañonazo te enceguezca
"laminando de calor tus dulces ojos,
"ni dejes que el odio o el desprecio
"de los malos poetas te ensombrezca:
"sé siempre vaca y no seas nunca Gelman."
Cosme Beccar Varela
PS: Este artículo, que parece una broma, ha sido escrito con furia. Clama al cielo por venganza la forma en que los canallas del "establishment" favorecen y promueven a la izquierda y hunden en el silencio a los católicos, cuando no los persiguen con calumnias y ensañamiento.
BOTICIA: Sigo ofreciendo de regalo mi novela histórica sobre la Semana de Mayo, "¿Donde está el pueblo?" a quien me la pida. Escríbame y le diré donde puede pasarla a buscar. La regalo porque me hicieron boicot en todas las librerías y en todos los diarios, por la misma razón que explico en el PS anterior. Y prefiero regalarla a que se pudra en un sótano. Sé que es instructiva y entretenida. CBV