Bonita ceremonia, y discurso políticamente correcto -como no podía ser menos- del presidente del COI. Ha repetido el topicazo de que en el deporte "no importa el sexo, la raza o la regilión" pero además ha añadido "ni el sistema político", en clara referencia al polémico régimen chino.
Eso de que en el deporte no importa el sexo, la raza ni la religión es una gran tontería. Precisamente los juegos olímpicos son la prueba de que el sexo (todos los deportes están separados en 2 caterogías por sexos) e incluso la raza, cuentan. En cuanto a la religión, que se lo digan a las deportistas musulmanas que no pueden usar indumentaria deportiva. Y del sistema político, mejor no hablar.