"Según El País, "nada en la trayectoria del hijo hacía presagiar un futuro cercano a ETA. Más bien al contrario. Cuando De Juana regresó del servicio militar llevaba consigo un diploma, expedido por el Ayuntamiento de Madrid el 27 de mayo de 1977, en reconocimiento por su valiente lucha contra un incendio que sufrió la capital entre el 15 y el 20 de abril de aquel año. Más tarde, ingresó en la segunda promoción de la policía autonómica vasca. "Aún faltaban unos años", recuerda un familiar, "para que De Juana, muy propenso siempre a los amoríos, se ennoviara con una enigmática mujer llamada Helena y residente en Bayona". La culpa del ingreso en ETA fue, claro, no del asesino sino de una enigmática mujer. El reportaje sigue. Queda claro, según el diario de Polanco, que De Juana era un buen chico pero que fue influenciado por malas compañías para que ingresara en ETA y matara a más de 25 persona. Es que el chaval, ya se sabe, según El País, era muy enamoradizo."
http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276298765.html
"Todas las tardes, dos mujeres mayores se sientan frente a frente en el salón de un piso del barrio de Amara de San Sebastián. Son vecinas y consuegras. Una de ellas le va dando con una cucharilla y mucha paciencia un yogur de café a la otra, enferma de Alzheimer. La primera es viuda de un comandante asesinado por ETA en 1977. La segunda es la madre del terrorista Iñaki de Juana Chaos."
http://www.elpais.com/articulo/espana/mujeres/odio/elpepuesp/20070211elpepinac_17/Tes
P.D.Algunas mujeres son malas malísimas de cojones....mira que pervertir al güeno del Chacho.
Cosan el chumino a la tal Helena.
Doy fe de que el artículo es inexacto en al menos una cosa. Dice que cuando de Juana Chaos ingresa en la policía autonómica, " aún faltaban unos años " para que, se supone, ingresara en ETA y se convirtiera en uno de sus más emblemáticos killers. Conozco bien a un profesor, muy constitucionalista, que le dió clase de Derecho ( materia obligada para los policías autonómicos en la Academia de Arkaute ) y ya para entonces era un radical etarra, tremendo.
Luego, por supuesto no es necesario resaltar el lado humano de de Juana. Más bien bastaría con evocar el espectáculo que se produce en las prisiones americanas cuando van a ejecutar a uno de los prisioneros de la death row. Siempre se concentran antagonistas de la pena de muerte y partidarios de la misma. Estos últimos suelen ir en coches como quien va a un espectáculo y se ponen hasta las patas de alcohol. Cuando existía la silla eléctrica llevaban unos carteles muy graciosos que decían " Fry him/her/em ", freídle, freídla, freídlos. Ese tipo de gente me recuerda mucho al populacho que no se perdía una ejecución cuando antes se hacían públicamente para edificación del personal y, hoy, contemporáneamente, al público que asiste en Irán a lapidaciones o en Afganistán con los talibanes cuando amputaban pies o manos.
Un criminal que no se arrepiente de lo que ha hecho no tiene ni lado humano ni humanidad,ni derecho a que se cuente la vida de su señora madre,ni la de su señor abuelo..militar él,para hacer de él una oveja descarriada a la que se le debe comprender o compadecer.
Es un canalla con todas las de la ley...si por mi fuera le cerraría con llave la puerta de la habitación,le dejaría una pistola con un sólo cartucho a mano y le abriría la ventana de la habitación que situaría en la planta de un decimoquinto piso para que eligiera libremente y sin coacciones la forma de abandonar este valle de lágrimas.
Ninguna legislación penitenciaria del mundo mundial exige el arrepentimiento del condenado, como proceso sicológico individual por el daño causado. Eso es invasivo de la libertad individual, es un plus de pena inaudito porque lo que pudiera tener de humillación en el sentido de pedir excusas públicas. Otra cosa, totalmente diferente, es la exigencia al preso de que no vuelva a delinquir y que, si lo hace, volverá a ser condenado quizá con mayor dureza por el hecho de la reincidencia, lo que es un requisito que por retórico no se suele exigir en muchas legislaciones.
No me líes con las leyes Faras que no las entiendo...procuro cumplirlas por lo que pueda pasar.Lo arriba expuesto es lo que yo desearía que se hiciera,no que se aplique como sentencia legal.
Si yo digo que me arrepiento de mis crímenes ¿sería lógico que me redujeran la pena? El arrepentimiento no libra a nadie de cumplir su condena, salvo que sea espontáneo y en el mismo momento etc.
Decirlo es fácil si obtienes beneficio, lo difícil es no hacerlo y tragarse la pena íntegra.
Pelepatatas, obligar a alguien a trabajar es un atentado gravismo contra toda forma de humanidad, que me encierren 30 años, pero que es eso de trabajar, menudo crimen!!!!!