Creo que, los mártires merecen su hilo particular: no es casual que en una época de tanta proliferación de irreligión anarquizante, pasen cosas como éstas:
En Méjico y no sé si en Perú, los templos católicos tuvieron que cerrar ante la oleada terrorista. Igualmente, Chávez pretende sustituir la Iglesia de Dios, por la del demonio bolivariano, Morales en Bolivia y Correa, creo que en Ecuador son otros ejemplos de persecución.
Por supuesto, hay más: en países musulmanes, e incluso en países anarcomulticulturales como la India, el resultado es que tanto Hindúes como Musulmanes están llevando a cabo un exterminio atroz contra el Pueblo de Dios.
En muchos casos es temeraria la caridad de estos ejemplares misioneros, tanto es así que no es raro ver a sacerdotes que acogen a los inmigrantes musulmanes de Europa, que se lo agradecen acribillando a los que les dan techo y comida.
Evidentemente, en países primitivos del tercer mundo es donde el terrorismo se ceba con mayor crudeza contra los misioneros que van a ayudarlos.
1. La Iglesia es fuerte en Hispanoamérica, pero está perseguida. Hay un equilibrio en cuanto a fuerzas, pero es un equilibrio patológico.
2. Hay una fuerte campaña de infiltración de grupos marxistas que hacen mucho ruido, sin embargo hay una respuesta eficaz y honesta de las autoridades eclesiásticas.
3. Hay una gran ola de violencia, que no impide una resistencia digna y heroica.
4. Es claro que en las zonas anarquizadas de Asia y África, no sólo musulmanas, ojo, los misioneros ayudan, pero los matan de 50 en 50 prácticamente cada hora.
5. Si por un lado, la ira exacerbada de una Hispanoamérica descerebrada, es causa de que no estén arriba, la dignidad heroica y casi milagrosa de la Hispanoamérica lúcida, (religiosos y no religiosos, pero buscadores de la verdad y la normalidad del orden público) impide que caigan en la miseria. Así vemos que, los que son diabólicos lo son en dosis enormes, pero los que son dignos, resisten heroicamente. Hispanoamérica puede ser la gran esperanza, pero también el peor de los demonios.
6. Esos misioneros que mueren en África y Asia, puede que estén consiguiendo mejores resultados de los que parecen. Dios también es Oriente, aunque por la progresía se omita a Dios en el concepto de Oriente. Esa omisión evidentemente altera sustancialmente el resultado, de igual modo que prescindir de los hechos prosaicos altera sustancialmente el resultado de la transición. ¡Cuidado, Jarabo! Dios no ha muerto. Dios es la esperanza en medio del horror. Dios es un minúsculo rayo de luz y verdad en medio de un túnel. Abramos esta ventana de verdad, para que esa esperanza se abra paso en medio del horror.
7. Esos pueblos no están predestinados a la fatalidad: por sus malas obras están donde están, por sus buenas obras podrán levantarse y andar, como Lázaro.