Donde se ve la división de los políticos es a la hora de convocar una manifestación contra ETA. Qué sencillo parecía hace algunos años y qué difícil, digo imposible, es reunir hoy a unos líderes más preocupados por mantener sus posiciones y sus estrategias de cuarta que en escuchar al pueblo.
Pero el pueblo, aunque en su fuero interno sabe lo que quiere, se deja azuzar para un lado y para otro. Los que se dejan formar la opinión por los medios se dividen hoy entre los que exigen la palabra "libertad" en la pancartita por una parte y los que apoyan un diálogo de sordos por otra.
Y a nadie se le cae la cara de vergüenza, y todos se apuntan a la farsa de democracia que nos regalan los partidos políticos de este país.
Es evidente que el PSOE ha hecho lo imposible por evitar la presencia del PP.
Han eliminado la palabra libertad de la pancarta(palabra que en todas las manifestaciones anteriores ha estado presente).
Osea que estaríamos como en Cuba o en la dictadura franquista, con paz pero sin libertad.
Sobre la división es el mayor interés del PSOE desde que ZP se hizo con las riendas.
Fue el primero en romper el pacto antiterrorista(papelito según de la Vega).Fue el 1º en pactar con nacionalistas secesionistas frente a las posturas anteriores del PSOE.
Entra en la lógica de quien tanto ensalza la II república, cuando se quería eliminar todo lo que fuera derecha.
Lo primero agradecer a nuestros anfitriones la oportunidad que nos prestan de conservar nuestra libertad de expresión, escapando de las extrañas maniobras que de forma inopinada e injustificada se han preparado de espaldas a los foreros en liberalismo.org.
No es para tanto, dirá algún marxista. Y es comprensible que así lo crean, pues poco estiman ellos que podamos ejercerla (sí les preocupa mucho la suya propia, qué caray...). Basta el ejemplo que se pudo oír en uno de esos gloriosos editoriales de apertura del programa de radio "La Linterna", de la Cadena COPE, que transcribo -de memoria- aquí para los que no hayan tenido la oportunidad de escucharlo, en especial nuestros amigos liberales chilenos.
Contaba César Vidal que allá por 1920 realizó Ginés de los Ríos su sueño de viajar a Rusia y conocer los avances de la revolución rusa. Lo que vió le decepcionó profundamente. No encontró representaciones de obreros dirigiendo las fábricas. En vez de eso, constató que se encontraba en marcha una represión aún más feroz que la habida años antes con los Zares, y el pueblo se hallaba enzarzado en una guerra civil por la resistencia que oponían a ese nuevo régimen amplias capas de pobación.
Toda la sociedad estaba gobernada por una minoría minúscula que se hacía llamar "bolcheviques" y que tenía a todo el país sometido a una "dictadura" (que llamaban tergiversadamente "del proletariado").
En vista de ello, solicitó una entrevista con Lenin, por entonces máxima autoridad del país. Le relató lo que había visto y su decepción, que resumió en una pregunta: ¿y la libertad? A lo cual Lenin, respondió cínicamente: ¿libertad? ¿para qué?
Está claro que el mayor enemigo del marxismo es la libertad, más desde que se conoce su desenlace en 1989. Y es lo que peor tolera. No es de extrañar la actual ola de asfixia a la oposición que se vive en España, una de cuyas visibles consecuencias es el cambio a peor de los "ciberderechos". Pues no es un gobierno socialdemócrata moderado lo que padecemos, sino un gobierno de izquierda radical, que no duda en alinearse y fotografiarse con "figuras" de la "talla" de las tres desgracias de Cuba, Venezuela y Bolivia.
El gobierno sigue en esa misma línea radical cuando prefiere revitalizar a la banda terrorista ETA antes que respetar el pacto por las libertades y contra el terrorismo que ellos mismos propusieron al PP y que tan buenos resultados ha dado. No es de extrañar que abundando en esa táctica anti-sistema use una calculada confusión, diga y se desdiga, diga a medias y de medio lado lo que quiere decir y lo que no, y todo lo contrario. Es la carnaza que necesitan los manipuladores mediáticos que copan nuestro panorama informativo para después elegir la versión correcta dependiendo de la audiencia y del tipo de manipulación que interese en cada momento. Y no es de extrañar que el PP oiga todas esas versiones y diga que no entiende nada. Y que por ello no va a la manifestación, porque no está claro el objetivo de la misma. Nadie puede entender a los socialistas, salvo ellos mismos.
Está claro que el papel que los socialistas pretenden asignar al PP es el de destinatario de todos los palos. Ese enemigo común que necesitan todas las jaulas de grillos. Por eso me parece muy bien la actitud de D. Mariano plantándose y no prestándose a esas maniobras. Y santas Pascuas. Y que digan lo que quieran, a quién le importa. Si los votantes no son lo suficientemente espabilados, que se espabilen o que carguen con las consecuencias.
Os recomiendo a todos un artículo de Ismael Medina sobre todo lo que está ocurriendo con la negociación. Es un artículo largo como de costumbre, pero que como de costumbre merece leerse hasta el final. Como muestra, un párrafo del mismo:
"¿Qué paz? Dada la supina ignorancia de Rodríguez, mero portador de tópicos prestados y no digeridos, dudo mucho que haya leído a Gramsci. Pero sus eufemismos y los de sus más cercanos cipayos son la consecuencia de la teoría gramsciana sobre la corrupción conceptual del lenguaje como pieza esencial de la estrategia revolucionaria: conseguir que el pueblo y sus clases dirigentes asuman que los vocablos fundamentales sobre los que se asienta la libertad de una sociedad signifiquen lo contrario a su verdadera entidad. Para que cunda y se acentúe en las gentes una agónica demanda de falsa paz es necesario exagerar hasta el extremo el miedo de la comunidad. Y precisamente a esa estrategia respondía el atentado de Barajas. No perseguía ETA presionar aún más a Rodríguez para acelerar la claudicación del Estado. Buscaba proporcionarle la coartada a que se refería Rosa Díez. No ponerle muertos a Rodríguez sobre la mesa, sino realizar una demostración espectacular de fuerza que sirviera a Rodríguez para exacerbar el miedo en la sociedad y movilizarla en pos de una demanda angustiada de paz favorable a la negociación. Pero bajo los escombros quedaron los cadáveres de dos inmigrantes ecuatorianos y la cantinela rodriguezca de tres años sin muertos quedó burlada por el destino. Por un "trágico accidente" imprevisto para los negociadores. La lectura entre líneas del muy meditado comunicado de ETA pone de manifiesto que su amenaza de intensificar los atentados no iba dirigida contra Rodríguez. Se encaminada a amedrentar a la sociedad y favorecer la falsa prédica de Rodríguez y sus coaligados nacionalistas por la paz. La misma a la que responden las manifestaciones del sábado y a las se suma Batasuna, siempre acorde con la esquizofrenia del terror y la esquizofrenia de la negociación".