El Sr. Luis Baralt escribió un acertado artículo referente al proceder de los islamicos en Europa, se los traigo para que lo lean y vean el aporte que junto a un amigo hice con respecto al caso de Noruega (Oslo)
Este es el link para leerlo:
http://www.democrac iaparticipativa. net/mambo/ /component/ option,com_ mamboboard/ Itemid,78/ func,view/ catid,5/id, 2458/#2458
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Saludos cordiales a todos esos lectores fieles que siempre me premian con su lectura
Elena Blanco G
Libertinaje de la turba vs. libertad de expresión - 2006/03/04 13:09 Continúa agravándose el absurdo e incalificable problema de la reacción violenta de masas islámicas enfebrecidas y manipuladas que reaccionan ante las famosas caricaturas danesas, y se suman los muertos, principalmente de entre los propios manifestantes. Sin embargo, esto no es lo peor. Lo que más me preocupa es que los europeos parecemos estar adoptando una actitud apaciguadora y amedrentada en lugar de situarnos firmemente en defensa del principio de la libertad de expresión. Hay voces que insisten en que el mundo no musulman peca de ignorante e hipócrita al pensar que simplemente se trata de un choque entre un Occidente liberal y un Islam que rechaza la libertad Es decir, nos conminan a conocer y respetar las creencias y prácticas de otro mundo que no es el nuestro.
Ésta es una tesis que se cae de su propio peso. Lo de respetar, va bien. Pero que además tengamos que compenetrarnos de los recónditos misterios de otras creencias antes de expresar nuestras ideas, preconcebidas o no, es absurdo. Si ni siquiera tenemos tiempo y disposición de ánimo, por desgracia quizá, de profundizar en las nuestras. Cuando visitamos los territorios islámicos, sí es lógico y prudente que aprendamos de nuestros huéspedes y que nos atengamos a sus prácticas y requerimientos. Pero la regla del "... donde fueres, haz lo que vieres..." es de doble filo. Que respeten ellos nuestros símbolos y la sacralización de nuestras convicciones democráticas más acendradas. Y el quemar y pisotear banderas, destruir consulados, no es de recibo. No se puede justificar de ningún modo el estilo violento y desmesurado que ha caracterizado a las "sensibles" turbas islámicas . Puedo concebir perfectamente que, si yo fuera un ciudadano noruego o danés, me sentiría tanto o más injuriado por los ultrajes a mi bandera como pudiera sentirse un musulmán por la versión caricaturesca del Profeta. Es más, si fuera ateo o agnóstico, yo y mis símbolos patrios tendríamos tanto derecho al respeto como las divinidades de cualquier religioso de este mundo. No soy ateo. Y recuerdo una ocasión hace años en que me hallé en un teatro viendo una película de un grupo llamado Monty Python en que se caricaturizaba a Nuestro Señor. ¿Qué hice? Me salí del teatro. Ni se me ocurrió tirar huevos a la marquesina, o solicitar el cierre del local en un estado de derecho, o pedir la prohibición de la cinta.