Un crítica liberal clásica a Bush
y a la ''real politik'' de los conservadores
Por Gabriel J. Zanotti
Hay varios modos de ser "anti-Bush" en estos momentos. El primero es ser sencillamente autoritario, antiliberal, anti-libre mercado, creer que Estados Unidos y su capitalismo es el culpable de la pobreza de todo el resto del mundo y sostener que Bush y su administración son el culmen de todo ello. Ese es el modo más habitual, que abarca un amplio margen de posibilidades: desde el argentino pro-Kirchner, que ve encarnado en su presidente a su odio ancestral por los Estados Unidos, y goza al ver personalizados sus slogans de siempre (los yanquis, los imperialistas, etc.); pasando por elaboraciones intelectuales más elaboradas, como una teoría de la dependencia que se detiene al decir un tímido "no" a la violencia (caso clásico: la versión aggiornada de la teología marxista de la liberación) hasta llegar a los Chavez, los Castro y Bin Laden y sus émulos, aunque cabe reconocer que este último merece un estudio aparte.
El segundo modo, muy desconocido en Argentina y en casi todo el mundo, es el libertarianismo de los Estados Unidos. No es el momento de describir los sutiles grados y modalidades de este grupo, pero digamos que, totalmente partidarios de las libertades individuales y del libre mercado, ven en el progresivo fortalecimiento del gobierno central de Washington una traición al espíritu fundador de los Estados Unidos, o una corroboración de la predicción de que todo gobierno central -aunque "limitado"- tiende al totalitarismo. Siempre han sido coherentemente abstencionistas -niegan la legitimidad de todo tipo de política exterior de los Estados Unidos- y ven a Bush y su administración como el culmen -también- de todo lo que detestan. Evidentemente este grupo es más ininteligible para el primero que al revés.
Pero, por otro lado, hay unas formas de adhesión a los Estados Unidos que no pasan por ser parte del staff de su administración. Son personas formadas en cierto liberalismo clásico que han adherido habitualmente a las políticas del partido conservador norteamericano. Habitualmente partidarios de una economía abierta, aunque sin muchas sutilezas, adhieren a los tratados de libre comercio con los Estados Unidos, sin mayor precisión sobre si es una política de corto o de largo plazo. Y adhieren en general a la política exterior de Bush en Medio Oriente, e incluso a sus políticas internas sobre seguridad.
En conversaciones con miembros de este último grupo, uno queda habitualmente como "medio tonto". Por "uno" hago alusión a alguien como el que escribe, que tiene una tendencia, un parecido, con los libertarios norteamericanos -con mis diferencias, a veces muy marcadas- a lo cual se agrega la desgracia de ser "filósofo", peculiar circunstancia vital que generalmente es recibida con muestras exteriores de respeto pero con un velado ocultamiento de cierto desdén: filósofo, claro, esto es, no servir para nada. Y dejemos de lado, por supuesto, los elogios que un Pieper, de un Sciacca, un Heidegger, los místicos católicos y hasta el budismo zen han hecho del "no servir para nada".
Mis interlocutores "Pro-Bush" me dicen habitualmente que estamos en guerra -claro, es que no me di cuenta- y que hay ciertas cosas que hay que "ceder" momentáneamente. Que sí, que están de acuerdo con las libertades individuales, claro; pero que las circunstancias extremas implican un límite, en aras de la seguridad. (Notemos el parecido con las objeciones del tipo: "mercado sí, pero…"). Y afirman los referentes de este grupo, que por supuesto que la Constitución norteamericana originaria es muy buena, pero que ellos -sus redactores- no se enfrentaron con Bin Laden. Entonces, si la privacidad de conversaciones y correspondencia se pierde, si la libertad de expresión es "vigilada", si hay que construir un muro enorme en la frontera con México -el muro de Berlìn era otra cosa, desde luego- o si hay alguna que otra "torturita" en Guantánamo, bueno, son los precios que hay que pagar precisamente por la "sociedad libre". Y viene a renglón seguido la típica pregunta: ¿Hay alguna otra forma de defenderte del terrorismo?
Si doy una respuesta "deontologista", esto es: "no, pero hay cosas que no se deben hacer", la posición de mi interlocutor, que es consecuencialista, se refuerza. Y si llego a citar a Kant, peor. Soy el filósofo inútil, el que habla desde la "moral de la convicción", el que puede darse el lujo de exponer estas cosas desde un pizarrón porque no tiene que tomar las decisiones difíciles, esto es, la "moral de la responsabilidad". Y me responderán: "Ok, Gabriel, muy lindos tus cursos de Mises y Hayek, vos seguí en eso y dejamos a nosotros -por suerte- el gobierno del mundo".
Como además he sido formado en Popper, no descarto que mi interlocutor pueda tener razón. ¿Quién tenía razón, en última instancia?: ¿Locke o Hobbes? Una sociedad pacífica puede darse el "lujo" de ser "lockeana", gozar de las libertades, comerciar libremente y delegar en un gobierno limitado el derecho a la defensa. Pero, en última instancia, ¿es el ser humano pacífico? Preguntar esto, en la circunstancia mundial del 2006, lleva a cierta respuesta, con cierto grado de obviedad. Entonces la razón la tiene Hobbes: deleguemos el poder absoluto en alguien que "nos proteja absolutamente". Tal vez la cuestión política, esa "real politik" de la que mucho se habla, consiste en diversos tipos de Hobbes. Corea del Norte, no; Bush, sí. Claro que ambos tienen poder absoluto, pero la cuestión es para qué se lo utiliza. Pero, si es así, entonces el liberalismo clásico fue una ilusión: un lujo para tiempos de paz, tiempos de paz que son la excepción y no la norma. La cuestión es el poder, un poder, en todo caso, bien usado: si soy norteamericano, "ciudadano respetable"; si pago mis impuestos, si mi padre fue un héroe de la segunda guerra, entonces estaré protegido por el poder, y bien protegido; si soy árabe, inmigrante e islámico, soy un sospechoso permanente, vigilado por el poder, y bien vigilado; y está bien que así sea. Y quién es protegido, y quién es vigilado, lo decide el poder, no la ley. No el Estado de Derecho (declamación de los filósofos), y está bien que así sea. Y si es así, si el mundo "es" así y punto, entonces digámoslo. El liberalismo clásico no fue más que un sueño. Ya está, ya pasó. El mundo real es la política real, es quién tiene el poder y para qué lo utiliza. Dejemos de hablar de liberalismo: o somos Castro, Chávez, Irán, Corea del Norte, Hammas, etc.; o somos conservadores que nos defendemos de todos ellos, con todo el poder. Y punto. El Imperio Romano contra los bárbaros. Listo; no sigamos escribiendo bellas páginas, y coloquemos a Locke, Montesquieu, Tocqueville y Jefferson en la sección de literatura, junto a Shakespeare. Todos ellos escribieron sueños para un mundo imaginario. Y seamos francos y digámoslo.
Pero esta última opción es difícil. Esta sinceridad a veces tampoco es útil al imperio. Porque es una opción, fue una opción, estar de acuerdo, en el fondo, muy de acuerdo con Bush, pero dejar que el "trabajo sucio" lo haga él, y aparecer ante la opinión pública como otra cosa. ¿Tal vez, la posición de algunos gobiernos europeos durante la guerra de Irak?
Salvando las distancias, las discusiones durante 1977 y 1978 en Argentina eran análogas. Dije análogas, no iguales. Pero la parte igual de la analogía es que algunos abiertamente, otros calladamente -estos últimos creo que eran un poco más- sabían que la Junta Militar no era Madison, Adams y Jay, aunque tuvieran en su casa la última edición de "El Federalista". Pero en el fondo apoyaban. "Apoyaban" quiere decir: había que aniquilar al enemigo, como fuere, y en el "como fuere" habían cruzado un límite mental y moral después del cual es muy difícil volver.
Pero hablando de volver, ¿cómo volvemos de este planteo? Hemos dado, casi, la razón a nuestro adversario.
Comencemos diciendo que los liberales clásicos no ignoramos lo que es el poder. "¿Por qué estamos aquí, Maximus?, le pregunta Marco Aurelio a su egregio general en la película Gladiador. Y Maximus contesta, sin la más mínima duda y poniéndose la mano en el pecho: "…Por la gloria de Roma mi señor". Eso es el poder. Si a la gloria de Roma se le ocurre proteger a tus hijos, OK; si se le ocurre matarlos, OK también. Eso es el poder. Y por eso, varios, muchos siglos después, surgió una novedad: limitemos el poder. La gloria de Roma podrá ser muy bonita, pero la persona y sus derechos están antes. Eso es el liberalismo clásico.
Frente al liberalismo clásico, la "política real" no es más que sentido común estilizado, lo cual está, por supuesto, muy bien. Bin Laden nos declara la guerra: ¿con quién vamos a hacer una alianza?: ¿Con Bush o con Corea del Norte? Con Bush, claro. ¿Tanto lío para eso? ¡Hasta los tontos lo entendemos!
Pero lo "real" no se agota allí. En los fenómenos sociales, lo "real" son las decisiones que tomemos, movidos por las ideas que tengamos. Y una de las diferencias entre un líder carismático y un estadista es que el primero sabe leer y utilizar para su poder las creencias culturales de sus futuros gobernados, y, al hacerlo, refuerza esas mismas creencias, en un círculo vicioso cultural perfecto (Hitler, con el resentimiento nacionalista de gran parte de los alemanes después de la primera guerra; Kirchner, con los slogans nacionalistas y estatistas peronistas, perfectamente arraigados en el horizonte cultural del argentino promedio; y los ejemplos podrían seguir). Un estadista, en cambio, puede cambiar la corriente, no seguirla. Su aparición, desde un punto de vista humano, es aleatoria, pero de su aparición o no depende muchas veces el curso de la historia.
Bush siguió a gran parte de la opinión pública norteamericana. Subido sobre los escombros de las ruinas de las torres, ante los bomberos que gritaban que no podían escucharlo, dijo: "yo puedo escucharlos", e hizo prácticamente su primera declaración de guerra. Desde el punto de vista de la comunicación política, un verdadero éxito, que asombró a muchos de sus críticos.
Pero él, y todos los que le apoyaron, cometieron un error, un error de política "real". Compararon al 11 de Septiembre con Pearl Harbor. Puedo equivocarme, pero no es así. Los Estados Unidos ya estaban en guerra. No era necesario enervar los ánimos de los que clamaban venganza, sino de calmar los ánimos, replantearse los objetivos de la política exterior, y reforzar una seguridad interna que había fallado. Para eso hacía falta también un muy buen manejo de la comunicación pública, pero con otro contenido, que tuviera ideas, no sólo creencias; que pudiera re-direccionar a la opinión pública. Pero no fue así.
Hubo un segundo error, también "real". El 11 de septiembre de 2001 conmovió las fibras internas de un país que durante 200 años había sido "impenetrable" bélicamente. Eso quiebra el pensamiento de cualquiera. El poder absoluto de Washington se hizo visible y la Patriot Act puso al estado de derecho norteamericano en una contradicción en términos. Visibles también. Otra vez, el miedo, el casi terror por un nuevo ataque, hace perder el juicio. Reforzar la seguridad interna, ¿quién lo duda? Pero, ¿quiere la administración Bush que Estados Unidos sea totalmente seguro? Pues tiene una fórmula: conviértanlo en la Unión Soviética. Y punto terminado. Como victoria a lo Pirro, sería histórica. ¿No estará Bin Laden muriéndose de la risa frente a una victoria de su parte que va más allá de que lo atrapen o no? ¡Ah! ¿Ahora somos los tontos los que tenemos que recordar que esta no es una guerra como cualquiera?
El Estado de Derecho clásico tampoco era tan indefenso. Estaba el estado de sitio, con cláusulas constitucionales muy concretas para evitar los abusos. Que los argentinos nunca lo hayamos aprendido, con nuestra tradición autoritaria, es comprensible. Pero que lo olviden quienes proclaman y declaman el liberalismo clásico, reduciéndolo a bonitas palabras para discursos ocasionales, es menos comprensible. Bueno, comprensible es todo. Quise decir: más grave.
Los libertarios son a veces muy absolutistas cuando entran en el camino de estas reflexiones. No era tan sencilla la opción de decir "no" a entrar en la Segunda Guerra Mundial, ni tan sencillo dejar a los israelíes solos una vez terminada esa contienda. Y que después de allí todo haya entrado en un des-orden espontáneo (con el perdón de Hayek), de "unintended consecuences", es comprensible también. Pero la pregunta de un estadista es: ¿hasta cuándo? ¿No hay modo de revertir la tendencia? La lógica del intervencionismo exterior como único modo de autodefensa lleva a la guerra total. Bush y sus asesores han entrado en una escalada discursiva de la cual es muy difícil salir después. Su último discurso ante la Nación es una pieza maestra de coherencia al respecto. Lo más interesante, para una sociología del poder, fue su puesta en escena, y sus protagonistas, que de ningún modo eran sólo Bush y su equipo. La conmovedora carta del soldado muerto en Irak, sus padres presentes, el aplauso cerrado de varios minutos, y todo ello ante el mundo entero, instantáneamente. Marco Aurelio se hubiera muerto de envidia. ¿Se detendrá entonces Bush? No. ¿Se detendrán los otros? ¿Se detendrá Irán? No. ¿Y entonces? ¿No era esta la pregunta (¿y entonces?), que hacía Kennedy durante la crisis de los misiles, ante los generales que le exigían el inmediato bombardeo de Cuba?
Por último, me adelanto a la recriminación obvia de mis interlocutores conservadores: ¡dígale todo eso a los demás! Pues a parte de recordarles mis casi treinta años de servicio en la materia, obvio que sí. La defensa de una sociedad libre no es unilateral, es para todos. Simplemente, es muy diferente pedir a una cultura que sea lo que nunca fue, que recordar a una cultura lo que fue. No se qué es más realista, pero lo último revela un obvio grado de adhesión cultural.
Aquí me detengo. No tengo la habilidad de los que escriben discursos presidenciales. Sólo soy un pobre filósofo, cumpliendo mi inútil papel: recordar quiénes somos, antes de decidir qué hacer. Sólo Dios sabe el curso de la historia. Hay civilizaciones que se han pedido para siempre. Algunas, porque fueron injustamente aniquiladas; otras, habrá sido por las cosechas, la enfermedad o un meteorito. Pero están aquellas que se eliminan a sí mismas. No por muerte física, sino por pérdida de identidad. Como en Star Trek, donde las civilizaciones son asimiladas por los Borg. ¿Lograrí el miedo, el poderoso y temible miedo, que Occidente sea asimilado por modos de vivir totalitarios?
No lo sabemos, pero es preferible morir como liberal que vivir como totalitario.
Gabriel J. Zanotti es filósofo y profesor del Instituto Liberal Democrático de CADAL.
No lo sabemos, pero es preferible morir como liberal que vivir como totalitario.
dice stones..y claro ke es verdad?kien no desea mori por la libertad y no estar bajo el yugo de un totalitarismo impuesto por extraños personajes y ke nada tiene ke ver con la patria misma?
io tb moria por la libertad de los pueblos,contra el tirano opresor,llamese comose llame.
y tb keria decir..io no creo ke occidente sea asimilado por otra cultura..io pienso ke imponer una identidad al mundo es muy dificl,cuando entre ellos no pudieron todavia ponerse de acuerdo./hablo por lo de los ke se suponen kieren imponer identidad en occidente./mas bien creo ke son supicacias de ciertos intereses para fomentar u crear mas odio contra oriente,en este supuesto caso.
stonesssssssssssssssssssssss ke lindo verte escribir.:))))
y ya ke estamos analizando la libertad en todo sentido de liberalismo tengo una duda .aver si me la pueden aclarar.
el liberalismo no tien ke ver con ninguna estructura de formas de gobierno si? la democracia,es una forma de gobierno ta?
el liberalismo es una teoria de la vida normativa individual.La democracia es en un principio ,una categoria desceriptiva,no es normativa en absoluto.
entonces como es ke hablar de liberalismo es hablar de libertades? vivir sin un gobierno ke reglamente ? no entiendo esto..se me enfrentan dos conceptos opuestos.
El renacimiento del liberalismo en los sectores akadémicos de los EE.UU. komenzó en los años 50 y 60, a tiempo para que sus teorías fueran puestas a prueba en Chile.
El general Augusto Pinochet, quien dio un golpe de estado apoyado por Estados Unidos en 1973 kontra el presidente socialista de Chile, Salvador Allende, fue uno de los primeros neoliberales latinoamerikanos. Adoptó las ideas de la libre empresa del economista americano, Milton Friedman, famoso por su frase "No hay comida gratuita".
Pinochet incluyó en su gobierno a ekonomistas chilenos entrenados en la Universidad de Chicago, quienes estrenaron una nueva y partikularmente brutal forma de liberalismo que dio como resultado la crisis financiera de 1982.
El comercio entre los EE.UU. y América Central asciende a un total de $20,000 millones de dólares al año. En 2001, las exportaciones de EE.UU. a esa región fueron del mismo monto que la combinación de las exportaciones de EE.UU. a Rusia, India e Indonesia.
Los aristócratas del gobierno y las corporaciones en ambos lados de la frontera están ávidos de obtener una tajada de este motín. Refiriéndose al ALCA, un intelectual centroamericano observó que "el neoliberalismo ha unido las élites del sur con las del norte y ha creado la convergencia más grande de poder financiero, tecnológico y militar en la historia". Si se ratifica, el ALCA afectará a 800 millones de personas y será el bloque comercial más grande del mundo.
Pero los pactos de libre comercio también producen muchos perdedores. Los pequeños agricultores se ven afectados por la desregulación en las importaciones y por el dumping, o sea la práctica de vender productos agrícolas a menos del costo de producción. Unas cuantas empresas transnacionales de comercio agrícola pueden aniquilar a miles de agricultores, en los EE.UU. y en América Central, y hacer que países enteros dependan de alimentos importados.
Las mujeres también se encuentran en las primeras filas de combate del libre comercio, como agricultoras y trabajadoras. Ellas pierden, por ejemplo, cuando las tierras comunales son divididas y privatizadas pues las nuevas parcelas generalmente son adquiridas por hombres.
En El Salvador, 88 por ciento de los trabajadores de maquiladoras son mujeres. En Honduras, representan el 80 por ciento de la fuerza de trabajo.
Como sus hermanas de Guatemala, las hondureñas y salvadoreñas han demostrado un gran valor en la lucha para fundar sindicatos.
Sin embargo, su lucha no está limitada al ámbito laboral. 1,041 mujeres han sido asesinadas en América Central desde el 2002, y la vasta mayoría de estos crímenes siguen sin resolverse. Las organizaciones de mujeres de ese lugar informan que es común el maltrato doméstico y la agresión sexual contra mujeres y niños.
Las mujeres de esa región sufren inmensamente por la extrema pobreza y las consecuencias de las guerras civiles. Ellas son las dobles y triples víctimas de la política exterior y explotación económica de los EE.UU.
Manipulación en El Salvador. En Marzo, los Ministros de Economía de Nicaragua, Honduras, Guatemala, Costa Rica y El Salvador visitaron el Congreso de los EE.UU. para abogar por la aprobación de ALCAC.
Miguel Ernesto Lacayo, el ministro de economía de El Salvador, afirmó inclusive que las recientes elecciones presidenciales en su país fueron un referéndum acerca del neoliberalismo.
Los electores, afirmó, "optaron de forma arrolladora por rechazar el comunismo en favor del libre comercio". Esto fue en referencia a la derrota del izquierdista Schafik Handal, representante del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), y a la victoria del magnate de radio derechista Tony Saca de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA).
El modelo de mercado socialliberal perdió su carácter libre emancipatorio y lo autoritario ganó influencia. El Estado, las empresas y limitadamente también la familia asumieron la responsabilidad de establecer las relaciones sociales mediante el poder. El Estado y las empresas, pedagógicamente o a través del castigo renueva los límites del inmoral homooeconomicus. Buena parte de los países ricos no tienen problemas en caso de necesidad de poner la libertad de mercado por encima de la moral y la lucha contra el terror. La vigilancia y las limitaciones sobre el derecho de disposición de las cuentas anónimas de capital, que a veces ocultan el tráfico ilegal, significan una transgresión del fundamentalismo de mercado, el que nunca llegó a ocuparse seriamente con la defraudación impositiva, la política sobre drogas y el tráfico de armas. Es decir que en las sociedades capitalistas puede existir algo que es más importante que la libertad de los propietarios y la libertad de los mercados. Se trata de una moral que glorifica la libertad individual por encima de la religión de mercado. Junto a la libertad de elección, en el mercado el liberalismo autoritario reduce el concepto de libertad y afirma la revalorización de la coerción. Para los conservadores la pregunta sobre derecho, moral y orden es un juego de niños. Siempre han tenido problemas con todos los diferentes, aquellos que no tenían una vida normal y ordenada, sean ellos asilados, homosexuales, delincuentes menores o autodidactas. La izquierda, que en los años 90 se corriera hacia el socialliberalismo está definitivamente desorientada. Por todas partes suenan las campanas por la muerte del socialliberalismo. No a todos les fue tan mal como al presidente de Argentina De La Rua que fue expulsado de su puesto. Los demócratas de USA debieron, ya antes del 11 de septiembre, dejarle la delantera a Bush; los gobiernos socialliberales de Europa perdieron uno tras otro las elecciones y apenas quedan pocos que todavía encuentran atractiva la tercera vía de Tony Blair. Sobre el ideal de una orientación consumista, pero de un individualismo solidario, como lo propagaron los postmodernos, emerge renovada la voluntad de asumir la regulación de la totalidad social. En lugar de la diversión y los sucesos sociales de lo postmoderno regresa nuevamente al primer plano el ordenamiento de la economía y la política. La ponderación de la libertad y la opresión son nuevamente temas centrales del desarrollo mundial
Muy buen artículo. Vemos que con los conservadores pasa lo mismo que con los zurdos, los derechos individuales pasan a ser algo desplazable si sirve al "bien común".
Por otro lado, me gustaría ver qué opina Ariel de esto, que anda muuuy conserva últimamente.
Camello:
"Pinochet incluyó en su gobierno a ekonomistas chilenos entrenados en la Universidad de Chicago, quienes estrenaron una nueva y partikularmente brutal forma de liberalismo que dio como resultado la crisis financiera de 1982."
A leer: http://www.liberalismo.org/articulo/160/72/
"Neoliberalismo: vino viejo en una botella nueva. El neoliberalismo es una idea vieja resucitada por los economistas de los Estados Unidos cuya perspectiva coincide felizmente con los intereses del imperialismo.
El liberalismo económico clásico es una serie de teorías que identifican a la operación ilimitada del mercado capitalista como el motor del crecimiento económico.
Adam Smith, el autor inglés del siglo XIX de La riqueza de las naciones, es el agente más conocido de su popularidad. Él describió el mercado como una "mano invisible" trabajando para maximizar el crecimiento económico y la felicidad.
Sin embargo, la Gran Depresión de la década de 1930 hizo flaquear la confianza de muchas personas en el mercado sin regulaciones. Se les dio más credibilidad a las teorías de Karl Marx y John Maynard Keynes, quienes en formas muy diferentes abogaban por un papel más fuerte del estado en la administración de la economía. En América Latina, el liberalismo clásico fue reemplazado por el desarrollo de la industria nacional dirigido por el estado. ALCAC es un ataque contra las industrias nacionalizadas y los derechos laborales y sociales obtenidos durante este periodo."
Igual, yo me quedo con la fotito arriba del link a los artículos en español:
mira desertor..hazme el favor de no venir a pelear porke este es un post de stones io lo respeto no kiero contestar nada ke no sea del tema..se podria?
ademas me parece ke sake lo ke io apunto a las preguntas ke hcie..y tu no te metas a no ser ke me contestes lo ke pregunte..pero trátame como debe ser y no como tu kieres podrias?
io pongo lo ke kiero saber y si no te gusta andate..porke vos no tenes derecho de tar akip..ni sikiera colaboras con el sitio de julio..solo venis..largas unas guarangadas y te vas..uy stones..perdon..pero viste ke io conteste con preguntas ke keria saber y llegan este par de pajarrakos a tratarme mal..perdon plissssss
Es un tanto "abushivo", puesto que Bush representa al norteamericano medio y, porque a mí la guerra de Irak me produjo un acoso tal, que casi tenía que esconderme debajo de los muebles y hacer como los guerreros del gran Ulises.
mauro mazza anda a otro lugar ke aip estamos trankilitos todos..y solo desertor rompe la monotonia de la paz..tu representas bush..asike
adios mister dangerrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr
Bush es un conservador (siquiera se gana el "neo" me parece) quien ve liberalismo en Bush tiene serios problemas de percepcion, es como decir que Blair o Merkel son liberales por la economia de mercado que adoptan. Los conservadores y los socialdemocratas desde los 80's que a manera de "garantizar" continuidad y estabilidad toman como base la economia de libre mercado.
Bush tampoco es el presidente del "americano medio" porque primero definir un americano medio es imposible en un pais donde las diferencias son abismales, en Texas (fuerte de los Bush) las cosas son lo opuesto que en California y ni hablar New York, Bush representa el Sur y mas la filosofia ultranacionalista de los rednecks, el mapa electoral no miente, los grandes nucleos urbanos como New York en general tienen un voto democrata.
Yo tuve que viajar a USA bastante el ultimo anio y no es el mismo pais que era hace 10 anios siquiera, las tradiciones de libertad que hicieron de USA una nacion fuerte y prospera desaparecen, los Aeropuertos parecen estaciones gigantes de policia donde todo es registrado, el patriotic act es una pieza de legislacion que atenta contra las libertades individuales y ni hablar de la politica migratoria, en un mercado laboral que necesita mano de obra tanto basica como especializada en la economia mas grande del mundo se ve trabada por la burocracia migratoria en una forma abrupta. En dos periodos Bush logro remover todos los atributos que hicieron a USA una potencia, lo peor que el panorama tampoco es muy alentador, los democratas siguen papando moscas mientras la economia y el endeudamiento van en espiral.
No...Liberal en USA significa "Socialista" o "Socialdemocrata", parte de los cambios de Johnson fue la introudccion de Medicare (atencion medica gratuita), reformas educativas (el aporte del estado federal a la educacion) y la introduccion de los derechos civiles para minorias (en USA todavia existia un fuerte racismo hacia los negros en esa epoca). Pero tambien es recordado por ser un total convencido de la guerra en Vietnam....
Te lo explico, Yasmi linda: la historia es divertida.
Zeus (el dios más importante de la antigua Grecia) quería follarse a una ninfa llamada Io: ella intentó huír, pero él lanzo neblina y despistándola, la atrapó.
Hera (la mujer de Zeus) sospechó que era otro "truco" de su marido, para ponerle los cuernos y lanzó su mirada hacia el foco de la neblina, para ver qué había por ahí. Zeus la ocultó, convirtiéndola en vaca, pero cómo sería de guapa la ninfa, que hasta convertida en vaca, su aspecto era gloriosa.
Entonces, la mujer de Zeus supo que esa vaca, era en realidad, la ninfa IO y mandó a Argos que la vigilara. Argos era un gigante de 100 ojos que como vigilante era toda una garantía, pues siempre dormían dos de sus ojos y los otros 98 estaban despiertos. Comprenderás que la "vaca" estaba bastante harta con la cruz que le había caído y Zeus, también. Ante ello, mandó a Hermes (otro dios) a matar al gigante. Se disfrazó de pastor, le contó historias aburridas y tanto le aburrió que lo dejó dormido. En ese momento, con su espada le cortó el cuello. A Hermes, también se le llamó Cilenio, por haber nacido en Cilene: un monte de Arcadia (Peloponeso, península del sur de Grecia). Por eso le llamo "cileniaco", porque es tan aburrido o más que aquel dios que aburrió primero y mató después, al gigante de 100 ojos llamado Argos.
Alguien dice lo contrario?? ese es el problema de la Democracias, los caudillos siempre representan a gente, acá estamos hablando de garantías individuales...
"Achicar el estado es agrandar la nación." ¿pero Racing no queria acabar con el estado? ahora quiere achicarlo el maldito "facista" ¡ponganse de acuerdo! "liberal, anti bush y pro galtieri.........." uf, creo que se fueron al carajo con stones pero tiene sus contradicciones el pibre para avalar estas chicanas. Por lo pronto tiene razón en que Bush no es precisamente el paladin de la "libertad", ni en lo económico ni en lo político es una fuerte decepción frente a su padre, y ni hablemos lo que representa para las reformas liberales en el Partido Republicano de EEUU que iniciara Ronald Reagan, sin dudas va tras los pasos de Nixon, de no ser por una cosa: ¡tuvo los huevos para frenar la rendición y el retroceso del mundo libre frente al chantaje del eje rojo-facista-islamista (más conocidos como el club de los huerfanos de la URSS)! Que es la razón fundamental del odio irracional que al que le hace el juego Stones, porque ¿que es ser "ANTI"-Bush? ¿acaso los liberales se proclamaban ANTIROOSVELT o ANTICHURCHILL?
Esos odios personalistas (que podemos llamar "anticulto a la personalidad" deribada de la propaganda Sovietica), de los que los liberales son principales victimas en America Latina (recordemos las dimación mediatica constante con el "neoliberalismo" y la "decada infame"), son la principal arma en el arsenal progresista y personajes como estos sumandose y dandoles credito no hacen más que darles el poder a estos. Si queres oponerte a las politicas ultraconservadoras de Bush Stones hay que buscar otra via, no sumarse al carro de las difamaciones progres porque la progresía jamas va a dejarte hablar para defenderte, pero si va a usar todo lo que digas en tu contra.
Claro, es dificil abstraerse de la demagogia barata pero ¿no era para eso el foro? Digo, no es lo mismo un titulo: "Las politicas antiliberales de G.W.Bush" que "Liberal y antiBush" que suena, a "soy liberal, pero no tan malo" en la mete de millones de Yasmilitas atontadas por la TV. Si quieren ver como juega la progresía, eso para creo que Morton que alguna vez aseguro que TN y Repetto laburan para EEUU o alguna huevada por el estilo, en el reportaje previo a la estadia de Bush en el Uruguay donde se hacia referencia a la suite del hotel donde se hospedaria en su estancia en Montevideo, el reportero dice algo asi como "la habitación cuenta con un bar con wisky", ja, ja, ja. ¿bastante obvia la propaganda no? Bush era alcoholico, lo ultimo que debe haber en esa habiotación es wisky pero el "mas respetable" medio argentino afirmaba tener conocimiento de que en la habitación habria wisky ¿que investigación no? debe ser el mismo tipo de investigación comprometida que en los 90's reflejo la "pobreza extrema a los que nos somete el neoliberalismo" pagando 100 pesos para que asaran en una villa miseria a un pobre gato, pero bueno, me imagino que stones sera de los "vivos" porteños que cuando ve a un rosarino le grita "comegatos", ja, ja, ja.
Esa era la idea de los ideólogos nazis. La nación cultural y racial alemana necesitaba un espacio mayor para su desarrollo. ¿Por qué aceptar las limitaciones de un Estado cuando podemos formar un "Reich" racial y cutural?. ¿El Estado y las democracia paramentarias? Algo que va contra a gran Nación alemana y contra el Reich que es la forma de conducir los destinos de la misma.
Pero ésto no es o que le gusta al que ha sido bautizado como el "Haider de la Pampa".
Lo que no se da cuenta nuestro Stones es que el Estado es la nación en sentido político. Cuando apelamos a la nación en abstracto apelamos a un sentido cultura,racial o sentimental, si se quiere. Stones, por sus posiciones sobre las Malvina, defiende una nación sentimental.
Lo que es una contradicción con la condición liberal,de un pretendido liberal ancap, es la pataleta nacionalista de Stones, que si es entendible en la izquierda nacionalista argentina nasserista-Moro-Yasmila-.
Ahora pondrán el enlace a Huerta de Soto en la que se defiende la coexistencia del alma liberal y nacionalista.
Ridículo de toda ridiculez este fedro....así que los nazis querían achicar el estado ???? juasssssssss que querían agrandar la nación es cierto pero los liberales hablamos de convivencia pacífica entre las naciones y eliminación del estado...pero bueno qué se le puede pedir a un imbécil como fedro?? que entienda esto?? jamás lo entenderá... es un "eurotonto" y "progre" su mente no da para más.
Como tampoco le da al canalla de arielito ,como dijeron por ahí un conservador que no sabe que lo es,muchas palabras muchas pero con fundamento ninguna..sólo un conservador yanqui o inglés pueden defender a Roosveldt o Churchill ...yo ya lo dije este tipo es el más nacionalista de todos nosotros ...él quiere que exista una sola Nación ..la Nación anglosajona!!! y los demás que nos vayamos a tomar por culo, de Libertades, Libre Comercio ,moneda de valor real ??? nada de nada...sólo desea ser el vocero de la BBC para Malvinas y para toda expresión que ataque a sus amados patrones.
Si esa mucho no me cierra , Churchill paladin del liberalismo? Churchill era un primer ministro conservador de guerra, claro que el tipo logro mantener el pais "libre" de los Nazis mientras las bombas llovian lo cual nadie niega que estuvo bien...pero eso no lo convierte liberal, de hecho si tomamos la misma vara para medir, Stalin seria liberal, ya que libero media Europa de los Nazis tambien.... Churchill dejo bastante cosas sin solucionar y no par casualidad pese a haber ganado la guerra la gente no lo voto nuevamente para otro periodo, me parece que mas ilustrativo que eso imposible. Muchas de esas cosas sin solucionar son por ejemplo Irak e Iran y todas las naciones que como Churchill mismo diria "las creo una tarde despues de un almuerzo".