Juan López y John Ward
  • En esta Semana Santa un homenaje a los caí­dos de ambos bandos, de Jorge Luis Borges:

    JUAN LÓPEZ Y JOHN WARD

    Les tocó en suerte una época extraña.

    El planeta habí­a sido parcelado en distintos paí­ses, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitologí­a peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de sí­mbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.

    López habí­a nacido en la ciudad junto al rí­o inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Habí­a estudiado castellano para leer el Quijote.

    El otro profesaba el amor de Conrad, que le habí­a sido revelado en una aula de la calle Viamonte.

    Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caí­n, y cada uno, Abel.

    Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.

    El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.

¡Hola Forastero!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

Acceder con Facebook Acceder con Google Acceder con OpenID

Poll

No poll attached to this discussion.